Pastoral del Canto Liturgico

V1B - Liturgia de la Palabra

 

Cantos interleccionales

OGMR-36 Después de la primera lectura, sigue un salmo responsorial o gradual, que es parte integrante de la Liturgia de la palabra. El salmo se toma habitualmente del Leccionario, ya que cada uno de estos textos está directamente relacionado con cada una de las lecturas: la elección del salmo depende, según eso, del contenido de las lecturas. Sin embargo, para que el pueblo pueda más fácilmente intervenir en la respuesta salmódica, han sido seleccionados algunos textos de respuestas y de salmos, según los diversos tiempos litúrgicos del año o las diversas categorías de Santos. Estos textos podrán emplearse en vez del texto correspondiente a la lectura siempre que el salmo sea cantado.

El salmista o cantor del salmo, desde el ambón o desde otro sitio oportuno, proclama las estrofas del salmo, mientras toda la asamblea escucha sentada y además participa con su respuesta, a no ser que el salmo se pronuncie todo él seguido, es decir, sin intervención de respuestas. Si se canta, se puede escoger, además del salmo asignado por el Leccionario, el gradual del Gradual Romano o el salmo responsorial o el aleluyático del Graduale simplex, tal como figuran en estos mismos libros.

 

OGMR-37. A la segunda lectura sigue el Aleluya u otro canto, según las exigencias del tiempo litúrgico:

a) El Aleluya se canta en todos los tiempos litúrgicos, fuera de la Cuaresma. Lo comienza o todo el pueblo o los cantores o un solo cantor, y, si el caso lo pide, se repite. Los versículos se toman del Leccionario o del Gradual.

b) El otro canto consiste en un versículo antes del Evangelio o en otro salmo o tracto, como aparecen en el Leccionario o en el Gradual.

 

OGMR-38. Cuando hay una sola lectura antes del Evangelio:

a) En los tiempos litúrgicos en que se dice Aleluya se puede tomar o el salmo aleluyático o el salmo y el Aleluya con su propio versículo, o solamente el salmo o el Aleluya.

b) En el tiempo litúrgico en que no se ha de decir Aleluya, se puede tomar o el salmo o el versículo que precede al Evangelio.

 

OGMR-39. El salmo que hay después de la lectura, si no se canta, se recita. En cambio, el Aleluya o el versículo que precede al Evangelio, si no se cantan, pueden omitirse.

 

OGMR-40. Las «secuencias», fuera de los días de Pascua y Pentecostés, no son obligatorias.

 

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